viernes, 5 de febrero de 2010

Para momentos difíciles...



Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
Al cielo sube,
Por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
Con pecho grande,
Y, venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo
Es gloria vana;
Nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
Que siempre dura; Fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
Pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
Mantenga el alma,
Que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
Aunque se viere,
Burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
Cruces, desgracias;
Siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
Id, dichas vanas;
Aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta

lunes, 1 de febrero de 2010

Ser grasa y ser popular.



Qué o quien define que es ser grasa y ser popular?
Muchos personajes que desfilan por diversos medios hoy juegan con el rol equivocado. Ser popular es gozar del amor sincero de un público, sea el personaje en cuestión un político, un artista, un deportista o cualquier otra especialidad. El esfuerzo, el tesón, el estudio, la práctica, son algunas de las cuestiones que llevan a una persona a ser popular, pero pongo sobre toda cuestión la coherencia y la honestidad ideológica. Estas personas, las populares, conservan su caracter estén vivos o hayan partido. Los funerales pueden marcar un poco esa tendencia, sino fijémonos lo que han sido, estemos de acuerdo o no con sus ideas, los funerales de René Favaloro, Evita, Sandro, Alfonsín, Pappo, por citar algunos ejemplos y sin hacer una distinción entre ellos. Son actores sociales que de una u otra forma han marcado una forma del sentir popular. Entre los vivos bien podríamos marcar a una Mirtha Legrand, un Luis Landriscina, un Beto Alonso, Un Bochini, un Jairo, un Pinti, un Favio, un Larralde. Podemos estar de acuerdo o no con su forma de ser o de pensar, pero siempre han sido leales con ellos mismos.
Ahora... qué es ser grasa?
Por supuesto, estar a las antípodas, querer ser popular aún pagando el costo de vender su propia identidad: se corta el pelo o se viste imitando, se hace el excéntrico cuando en realidad es un limitado mental, dice ser una cosa de la boca para afuera pero vive de otra, le interesa ser el centro de atención pero luciendo sus limitaciones o carencias intelectuales, el que cree que la ridículez, el brillo o el gel te coloca en un sitial mejor; el que trata de apoyar a las masas por el sólo hecho de ser en algún momento mayoría, el que piensa que el dinero dignifica, que ser gay está bueno y no que es una forma más de sexualidad, es decir es aquel que busca gustar y no genera el gusto por el mismo, por su autenticidad. En esta lista podríamos poner centenares de personajes, pero por citar algunos pondía a Sofovich, al paupérrimo Fort, a Chávez, a Kretina (carteras millonarias, pueblos muertos de hambre) y muchos personajes pintorezcos de cabotaje - Coudet, Maradona, Alfano, Alé, etc -
Sin dudas ambas listas podrían ampliarse, pero como todo es subjetivo he puesto los que me parecen a mi son ejemplos de lo que es tener estilo y lo que es ser muñeco de torta.
Como cierre una frase que me parece buena para cierre: " La fama es un efluvio; la popularidad, un accidente; las riquezas, efímeras. Sólo una cosa perdura; el carácter. "

miércoles, 20 de enero de 2010

El orgullo de haber sido y el dolor de ya no ser.



Cuando muchos me preguntan - Fede, qué ideología tenés? - debo siempre remarcar que hay un antes y un después en mi pensamiento político ideológico.
Crecí en un hermoso hogar que había disfrutado de las mieles del Peronismo, no por eso esperando que el gobierno les diera dádivas sino gente que entendió siempre que todo se gana con esfuerzo, es decir que aprendió a disfrutar de muchos derechos hasta ese entonces negados. Esos mismos actores me fueron instruyendo en lo que era ser un Peronista, lo que decía la doctrina, como actuaba un peronista... Así, a mis 18 años, sin dudarlo y con toda emoción me afilié al partido de mis abuelos, me puse la "camiseta" de Perón y de Evita... Ingresé a la Facultad, a estudiar no a calentar sillas, pero milité y fui por tres períodos candidato a Presidente del Centro de Estudiantes representando a la única lista de raigambre peronista, y lo hice con orgullo, pues, a pesar de no ganar en la cuna del zurdaje (Humanidades y artes), nuevamente había en los cuartos obscuros una boleta con la imagen de nuestros próceres políticos, y digo nuestros porque la mayoría toma "ídolos" prestados como el rosarino devenido en cubano.
Pero en el país pasaban cosas: un lamentablemente riojano (por que llevo esa sangre) entregaba al país - amén de que gocé como millones de argentinos del uno a uno -, luego vendrían esos seis presidentes en una semana, un Duhalde que, por más de haber gobernado bastante bien en el desastre dejado por la alianza, nos dejaría el peor regalo: los K. Y acá se produce mi quiebre. Todo lo enseñado por mis abuelos se cayó a pedazos, ahora el peronismo no lo era más, ahora era Frente para la Victoria (de los bolsillos de ellos), una melange de guerrilleros nunca juzgados, resentidos, montoneros, zurdos reconvertidos, un gatopardismo ideológico paupérrimo... y el peronismo desapareció.
Aparecieron personajes detestables a la vista y al estómago como los D´elía, los Moyano, los Fernández, los Aval Medina, los Bonasso, las señoras que cobran tremendos sueldos por ponerse pañuelitos blancos (muchas de ellas con hijos ricos viviendo en el exterior)... en mi provincia natal otro tanto: el abyecto y pusilánime Rossi, Rossúa, la señora antiperonista Bielsa (ambos dos culpables de que mi padre y yo nos quedásemos sin trabajo), el camaleónico "gatito" Caballero, y decenas de dirigentes más que fueron succionándole las medias (por no hablar de anatomía pesada) a cuanto dirigente gobernara... y el peronismo había sido enterrado y no nos habían invitado a las exequias...
Entonces pensé: luchar para qué, para que ahora gane otro que levante las banderas del viejo General ocupe el sillón y todos los que accedían a las locuras de la tilinga psicótica sigan reubicándose en el nuevo armado de poder - en el caso que la lacra K no vuelva a ganar - ???
Una vez en una conferencia dije: como peronista espero que por 20 años el peronismo no vuelva a ganar. Se necesitan limpiar las bases para que renazca con más fuerzas y con pureza ideológica. Los 20 años de generación de idiotas de la que hablaba Favaloro - maestro - se puede trasladar a la política tranquilamente.
Por eso hoy me siento un paria partidario. Simpatizo dado mi caracter conservador con algún que otro personaje, pero ninguno me enamora... Falsos socialistas, radicales K, peronistas zurdos, opositores cómplices, un infierno dantesco, un panorama escatológico...
Parafraseando a Scalabrini Ortiz: perdón abuelos, pero me siento como el hombre que está solo y espera...

lunes, 18 de enero de 2010

Un poema que siempre amé.



La niña de Guatemala
Quiero, a la sombra de un ala,
Contar este cuento en flor:
La niña de Guatemala,
La que se murió de amor.

Eran de lirios los ramos,
Y las orlas de reseda
Y de jazmín: la enterramos
En una caja de seda.

...Ella dio al desmemoriado
Una almohadilla de olor:
El volvió, volvió casado:
Ella se murió de amor.

Iban cargándola en andas
Obispos y embajadores:
Detrás iba el pueblo en tandas,
Todo cargado de flores.

...Ella, por volverlo a ver,
Salió a verlo al mirador:
El volvió con su mujer:
Ella se murió de amor.

Como de bronce candente
Al beso de despedida
Era su frente ¡la frente
Que más he amado en mi vida!

...Se entró de tarde en el río,
La sacó muerta el doctor:
Dicen que murió de frío:
Yo sé que murió de amor.

Allí, en la bóveda helada,
La pusieron en dos bancos:
Besé su mano afilada,
Besé sus zapatos blancos.

Callado, al oscurecer,
Me llamó el enterrador:
¡Nunca más he vuelto a ver
A la que murió de amor!

José Martí.

sábado, 16 de enero de 2010

A mi me ayudó mucho... quizá lo conozcas...



Una noche un hombre tenía un sueño.
Él soñaba que recorría la playa con el SEÑOR.
A través del cielo pasaban las escenas de su vida.
Para cada escena, él notó que se marcaban
Dos pares de huellas en la arena;
Un par le pertenecían a el, y el otro par pertenecían al SEÑOR.

A medida que las escenas pasadas de su vida
Desfilaban ante él,
Volteaba la mirada hacia las huellas en la arena,
Y noto que muchas veces,
A lo largo del recorrido por la playa,
En la arena solo veía un par de huellas,
También notó que esto ocurría en los momentos
Más amargos y tristes de su vida.

Esto realmente lo desconcertó y pregunto al SEÑOR:
“SEÑOR, Tú dijiste una vez, cuando decidí seguirte,
que recorrerías a mi lado el camino de la vida,
Pero he notado que durante las épocas más amargas de mi vida,
Hay solamente un par de huellas.
¡¿No entiendo?! …
¿Por qué cuando más te necesité,… me dejaste solo?

El SEÑOR contestó…
“hijo mío, te amo y nunca te deje solo
Durante las épocas de amargura y sufrimiento que viviste,
Cuando ves solamente un par de huellas,…
No caminabas solo,…
Era yo que te llevaba en mis brazos

jueves, 14 de enero de 2010

Darwin ya conocía la actual Argentina... (siempre fuimos iguales)



"Durante los últimos seis meses, he tenido lo oportunidad de apreciar en algo la manera de ser de los habitantes de estas provincias [del Plata].
Los gauchos u hombres de campo son muy superiores a los que residen en las ciudades.
El gaucho es invariablemente muy servicial, cortés y hospitalario. No me he encontrado con un solo ejemplo de falta de cortesía u hospitalidad.
Es modesto, se respeta y respeta al país, pero es también un personaje con energía y audacia.
La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará.
Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad. (Un viajero no tiene otra protección que sus armas, y es el hábito constante de llevarlas lo que principalmente impide que haya más robos.) Las clases más altas y educadas que viven en las ciudades cometen muchos otros crímenes, pero carecen de las virtudes del carácter del gaucho.
Se trata de personas sensuales y disolutas que se mofan de toda religión y practican las corrupciones más groseras; su falta de principios es completa.
Teniendo la oportunidad, no defraudar a un amigo es considerado un acto de debilidad; decir la verdad en circunstancias en que convendría haber mentido sería una infantil simpleza.
El concepto de honor no se comprende; ni éste, ni sentimientos generosos, resabios de caballerosidad, lograron sobrevivir el largo pasaje del Atlántico.
Si hubiese leído estas opiniones hace un año, me hubiese acusado de intolerancia: ahora no lo hago. Todo el que tiene una buena oportunidad de juzgar piensa lo mismo. En la Sala de Buenos Aires no creo que haya seis hombres cuya honestidad y principios pudiesen ser de confiar.
Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas.
No se puede esperar justicia si hay oro de por medio. Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: 'Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso'. El juez sonrió en asentimiento y agradeció; antes de la noche, el hombre estaba preso.
Con esta extrema carencia de principios entre los dirigentes, y con el país plagado de funcionarios violentos y mal pagos, tienen, sin embargo, la esperanza de que el gobierno democrático perdure.
En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador.
(29 de noviembre al 4 de diciembre de 1833)"...


Fuente: Los textos son de Charles Darwin's Diary of the Voyage of ' H.M.S. Beagle'. Edited from the MS by Nora Barlow, 1933,

Un disco de cabecera...



Para aquellos que han permanecido hasta ahora ajenos a la realidad artística de la figura de Sinatra, los que no han podido o querido penetrar la espesa membrana que han tejido los tópicos, su propia leyenda o su condición de ineludible icono de la cultura popular del siglo pasado, esta crítica supondrá una sorpresa y tal vez una provocación desde la primera opinión que se vierte en ella. Es ésta: este es el álbum más importante de la música popular del Siglo XX.


Para afirmar o discutir esto hay que hacer un esfuerzo de memoria histórica. El nombre de "álbum" que le damos a los vinilos de doce pulgadas reproducidos a 33 R.P.M. o ahora a los C.D´s con un mínimo número de canciones o duración deriva de la existencia hace mucho tiempo de unas cajas de cartón que recogían físicamente los singles de un artista, es decir esos discos pequeños con una canción por cara. Posteriormente apareció el disco de 10 pulgadas, que hacía lo mismo pero ahorrando espacio en un único disco físico. Pronto aparecieron los 12 pulgadas para sustituirlos. Y aquí surge la ruptura: en un momento determinado y temprano en la aparición de estos prácticos artefactos, la máxima estrella del momento, Frank Sinatra tuvo una idea innovadora y genial: abandonar la confusa estrechez de miras de aquellas colecciones heterogéneas y caprichosas de canciones y embarcarse en una quimera diferente y más osada, al convertir el álbum en algo más coherente, sostenido mediante la selección y programación cuidadosa y medida de las canciones en función de una unidad más o menos difusa de temática, tono y arreglos de las canciones. El álbum de verdad, el L.P tal y como hoy lo concebimos nacía entonces. Y cuando diez años más tardes los BEATLES comenzaron a hacer lo mismo, algunos dijeron que la música pop había entrado en la edad adulta de su mano, lo cual no era exactamente cierto, si nos atenemos a los hechos y utilizamos este argumento.


Porque si bien es cierto que Sinatra en realidad nunca aspiró a nada más que entretener a su público y se mantuvo saludablemente a salvo de las grandes ínfulas pseudo-artísticas de generaciones posteriores, su compromiso personal con la música fue total durante casi toda su carrera. Y el cuidado que puso durante casi toda su carrera en ofrecer un producto de la máxima calidad posible hizo trascender algunas de sus obras de cuidada artesanía a la categoría de Arte con mayúsculas. Porque el amor de Sinatra por la música se transmitía en cada una de las reinterpretaciones que a través de los años realizó de sus temas de más éxito. Y también en esta nueva visión de lo que podía ser un disco de música popular.


Este nuevo concepto de disco además lo inauguró con una obra maestra total. En él Sinatra emprende su fructífera colaboración con el arreglista NELSON RIDDLE, que le llevará a su periodo más brillante y a algunas de sus mejores obras para el sello Capitol. Riddle era un joven maestro consumado y un auténtico genio a la hora de escribir charts para cuerdas que a la vez pudiesen relacionarse de un modo fluido y natural con una orquesta de swing (aquí por ejemplo en "Mood Indigo"), algo de un mérito enorme. Sinatra y Riddle mantuvieron una relación por momentos difícil y tirante, pero que se mantuvo durante largos años por la certeza que ambos tenían de la calidad del material que producían juntos. Coincidían ambos en su interés por buscar unos arreglos cuya intención fuera acentuar la carga emotiva de unas canciones que no escribían, pero que sí que seleccionaban y transformaban para personalizarlas a la figura de Sinatra tanto como los elegantes trajes a medida que le hacían los mejores sastres.


El primero de los álbums "conceptuales" sería, como no podía ser de otro modo, un disco sobre el amor roto, que debía sonar triste y nocturno. Una obra que representase el lado oculto de ese Casanova que todos reconocían en Frankie, buscando una complicidad con el oyente que increíblemente aún perdura. Todas las canciones, seleccionadas entre lo mejor de los compositores de las primeras cinco décadas de la música americana, tocaban de un modo u otro estas tormentosas cuestiones sentimentales. La apertura es la única canción escrita para el disco "In The Wee Small Hours", que habla de esas horas de la madrugada en las que te sientes sólo, cuando echas más de menos a la mujer que quieres y no tienes, y del desvelo que esto te provoca.. Y de este modo el resto de canciones del disco se convierten en una serie de fotos, de "flash-backs" o recuerdos atormentados y fragmentados de tiempos mejores, que Sinatra parece cantar mientras se pasea por una casa vacía intentando encontrar el reparador sueño que le consuele y le permita olvidar siquiera unas horas.


Hay quien sugiere que estos discos melancólicos los grababa Sinatra cuando se peleaba con AVA GARDNER, y que los más optimistas cuando estaba a bien con ella. Afirmar esto viendo la alternancia casi perfecta de discos optimistas y melancólicos, su periodicidad (dos distintos al año) y su forma de grabarse (en directo, con dos o tres sesiones para completar los quince-dieciseis temas que normalmente contenían) es menospreciar a Sinatra en lo que era y es insuperable: su capacidad de interpretación, su incomparable habilidad de manejar a su antojo los resortes emocionales propios y, en consecuencia, los ajenos.


Sinatra es uno de los mejores intérpretes de la historia, que eligió el cantar como su modo de hacerlo. Su indiscutible categoría como actor de cine en cierto modo no era más que una extensión menor de este talento innato para meterse dentro de la canción, de su letra y sugerir en palabras de "todos los micro-tonos de la escala emocional", en palabras del crítico Will Friedwald. Su manera de cantar no sólo era un portento musical, un instrumento natural trabajado por él a conciencia hasta convertirse en un derroche de potencia, registro y capacidad, sino también un transmisor de emociones difícilmente igualable. Es una manera de cantar repleta de swing, de sentimiento y de sensualidad. Su manera de frasear y entonar, su elección sobre en qué palabras o incluso sílabas poner el acento o la pausa, era lo que hacía que, como siempre se ha dicho, cuando Sinatra cantaba una canción pareciese que esa canción está siendo cantada sólo para ti, casi escrita sobre la marcha en ese mismo momento para que te reflejaras en ella. Aunque en realidad hubiese sido escrita en los años veinte como: "Can´t We Be Friends", que en estrofas como esta plantea problemas eternos:"Creí que había encontrado la chica de mis sueños/ pero lo veo venir/ me va a rechazar y a decir: ¿No podemos ser amigos?"


Y no hay que engañarse creyendo que para disfrutar de este disco hace falta un imposible esfuerzo de adaptación, o que esta música es un gusto adquirido, imposible para un oyente habitual de pop o de rock o de menos de sesenta años. Esta es música adulta, sin duda, pero no más que lo que muchos buscan en los discos de SCOTT WALKER, por ejemplo, y que también se puede encontrar aquí en cantidades ingentes: emoción inabarcable y delicada belleza servidas con mucha sofisticación y algo de melodramatismo saludablemente excesivo.


Sólo que aquí está mejor hecho que en ningún otro disco. Esta es la obra de un gigante y de un genio. Y aunque toda la vida hayas creído, equivocadamente otra cosa, se dice rectificar es de sabios.

Acá podés bajarlo: http://rapidshare.com/files/164115012/FS.03.1955_ITWSHours.rar