miércoles, 29 de diciembre de 2010
Marcaron las 12
Marcaron las doce, ya es madrugada,
Mis ojos no cierran, doy vueltas mi almohada,
Y busco en la noche tu voz que me llama,
Y escucho el silencio que no dice nada…
Me imagino verte andando despacio,
Cruzando la puerta con los pies descalzos,
Tus ojos abiertos dulces de cansancio,
Preguntando inquieta cómo había llegado…
Y gira la rueda de todos los días
La música suena y se que eres mía
Si es mio el recuerdo y es mia la risa
Y es mio el cansancio por esta rutina
Que envuelve de negro de a ratos el tiempo
Y tiñe de rojo la marca de un beso
Y por más que lo intento no logro alejarte
De mis pensamientos…
Marcaron las doce, ya es madrugada
La radio que suena la luz que se apaga
Y salen sin rumbo dos lágrimas blancas
Que empañan las sombras mojando mi cara…
Fede M Salinas
Padre
Guardo en el fondo de mi alma
recuerdos de un ángel misterioso
que viene a cada tanto a visitarme
en las horas serenas del reposo.
Me mira desde un mundo diferente
do la vida lo llevó hace unos años;
me mira y me hundo en el abismo
de su amor infinito, de su encanto.
Sus ojos son ríos desbordados,
sus manos palomas en auxilio,
su risa, oh Dios, que maravilla,
Qué bello es el recuerdo de mi Padre...
Espero cada noche su visita
a mi mundo de sueños increibles,
dónde sólo los dos nos encontramos,
dónde sólo los dos nos entendemos...
Querido ángel custodio, padre mío,
figura de amor, de luz, de vida,
la muerte no ha logrado separarnos:
La burlamos cada noche en mis sueños!
Eva L Salinas
Exordio al miedo.
El hombre corre desesperadamente por un oscuro callejón desconocido. Obscuros pensamientos lo persiguen desde hace mucho tiempo. Él conoce a sus enemigos. Secuencialmente comienzan a desfilar por su atormentada razón. Un frío atroz en su cuerpo – y en su alma. ¿Para que correr? Tarde o temprano alguno lo alcanzará y será muy difícil que pueda evitarlos.
Le gritan, pero hace como si no los oyera.
Lo llaman, pero él elude esa convocatoria.
Ahora es él el que grita. Un sudor helado empaña su mirada inane. Trata asirse de algo, defenderse con cualquier cosa, pero el vacío es la totalidad que lo rodea. Está más solo que nunca – o como nunca imaginó estarlo -. Busca en su pecho aquella vieja medalla que le regalara su amada madre el día de su confirmación y no la encuentra. En el cielo lóbrego, bandadas siniestras como el crepúsculo revolotean sobre sus espaldas ya vencidas.
Nada es real.
Llora. Y sabe que las lágrimas son señal de derrota, pero no las puede contener.
Se acerca al final del callejón y cae. No pudo llegar a la tan anhelada salida.
Sus enemigos admiran su fortaleza pero se saben vencedores. Uno a uno se arrojan sobre él y lo devoran cual bestias sacadas de las más horrendas mitologías.
Cansancio, fracaso, oscurantismo, delirio, inseguridad, dolor, enfermedad, muerte comparten un nuevo banquete...
Te amaré en silencio
Te amaré en silencio, aunque se duerma mi alma,
Aunque los cielos lloren, aunque la nieve arda…
Aunque los mares sequen y las hojas partan,
Aunque la noche salga a desnudar el alba…
Te amaré en silencio, como la tierra al agua,
Como el ave al nido, y el calor la llama…
Como el hielo al frío, y el dolor la calma,
Como los poetas al parir palabras…
Te amaré en silencio, y por si te hace falta
En la obscura tarde de mi piel cansada,
Esperaré tranquilo a tu sombra amada
Y por calles yermas yo saldré a buscarla…
Y cuando la atrape intentaré besarla,
Para hacerla mía y nunca dejarla…
Y te amaré en silencio, por si te hace falta…
Por FEDE
martes, 28 de diciembre de 2010
Cuando la suerte que es grela...
Muchas veces me siento a pensar, mirando a través de mi ventana o apoyando mi cabeza en la almohada, cómo puede haberse deteriorado tanto el nivel moral y ético de mi país, cómo puede haber una decadencia tan grande en el espíritu de las personas, por qué nos robaron las ganas de reír? Todas preguntas que podrían tener cientos de variables y de respuestas.
Basta con mirar el odio con el que se relacionan nuestros gobernantes, las envidias entre compañeros, la falta de respeto entre las distintas generaciones. Se ha perdido el uso del por favor, del disculpe, del gracias. Pululan las enfermedades sociales casi atropellando a las físicas o psicológicas. Nos mienten, nos apabullan con publicidad decadente, nos venden espejitos de colores como si fuésemos indiecitos inocentes.
Dijo ese profeta secular: Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, prestigioso estafador". Desde pequeño mis abuelos y mis viejos me mostraron un camino, me enseñaron valores cívicos y religiosos. Al madurar decidí seguirlos, sin embargo veo que justamente los que "triunfan" no son los que han seguido como yo esos principios... entonces: en qué quedamos?
Soy un profesional sin profesión, soy un científico al que le imposibilitan hacer ciencia, y así como yo miles de personas más...
Por eso, en el advenimiento de un nuevo año, quiero brindar por esos viejos y vetustos valores: la sinceridad, la confianza, el amor incondicional, el perdón, la reconciliación, la fe en que se pueden recuperar las ganas de crecer dignamente en un país, en una sociedad que nos contenga a todos. Y que nos de posibilidades a todos.
No quisiera resignarme a que nos encontremos todos en el horno.
Un saludo a mis queridos amigos y seguidores.
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